jueves, 23 de junio de 2011
Cuando lo innato susurra
Se nace y se muere. Entre todo esto todo se basa en satisfacer y alimentar las necesidades y obligaciones de lo innato. La vida es con lo que naces, y mueres con lo que vives. La búsqueda del talento, de algo poseedor de satisfacción. Ahí encuentro la razón de lo existente entre nacimiento y defunción. Antes o después, siempre se halla. Desnuda el alma y embellece la mente. A mi me desnuda la mente y me embellece el alma.
domingo, 19 de junio de 2011
Desprecio
Una y otra vez, se repite. Me siento culpable, culpable de haberme dejado llevar hasta tal situación de difuminación interior. Amor y desprecio, tu alma te imposibilita concebirlos por separado. Se me inunda el pecho de pesar, de lágrimas los ojos y de cansancio las piernas al seguir con prisa tus lentos pasos. Mas si amor y desprecio no aparecen separadamente, si lo han de hacer en su final. Elige uno de ellos, separa el indeseado. Grítalo, escúpelo y ahuyéntalo. Así quedarás idealizado, ligado a un seguro más que despreciable sentimiento del cual jamás conseguirás desprenderte. Ninguno más. Te acabará matando.
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