martes, 26 de julio de 2011
Eleanor Rigby
Observa tu alrededor. Si no ves nada esto es para ti. Vive en un sueño. No perteneces a nadie. Remordimiento y pena finalmente saldrán, sí, mas los violines están ahora contigo. Viajo. Lineas infinitas conectan dos vidas opuestas reproduciéndose dentro del mismo pecho. Concéntrate lentamente en tu nombre, acabarás hallando un sinsentido. Ahora levanta, arrastra esa lágrima a otro lugar y camina sin buscar, pues te acabarás destruyendo. Observa tu alrededor. Si no ves nada, esto es para ti.
jueves, 23 de junio de 2011
Cuando lo innato susurra
Se nace y se muere. Entre todo esto todo se basa en satisfacer y alimentar las necesidades y obligaciones de lo innato. La vida es con lo que naces, y mueres con lo que vives. La búsqueda del talento, de algo poseedor de satisfacción. Ahí encuentro la razón de lo existente entre nacimiento y defunción. Antes o después, siempre se halla. Desnuda el alma y embellece la mente. A mi me desnuda la mente y me embellece el alma.
domingo, 19 de junio de 2011
Desprecio
Una y otra vez, se repite. Me siento culpable, culpable de haberme dejado llevar hasta tal situación de difuminación interior. Amor y desprecio, tu alma te imposibilita concebirlos por separado. Se me inunda el pecho de pesar, de lágrimas los ojos y de cansancio las piernas al seguir con prisa tus lentos pasos. Mas si amor y desprecio no aparecen separadamente, si lo han de hacer en su final. Elige uno de ellos, separa el indeseado. Grítalo, escúpelo y ahuyéntalo. Así quedarás idealizado, ligado a un seguro más que despreciable sentimiento del cual jamás conseguirás desprenderte. Ninguno más. Te acabará matando.
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